

Museos

Museos del estado de guanajuato
El Estado de Guanajuato ha consolidado una oferta diversa de museos. Algunos de ellos ocupan los primeros lugares, a nivel nacional, en cuanto a número de usuarios, como es el caso del Museo Regional Alhóndiga de Granaditas, sexto lugar a nivel nacional.
Según el Sistema Nacional de Información Cultural el Estado de Guanajuato registra 53 museos diseminados en 15 municipios. La capital del Estado reporta 18 museos.
La persistencia de la memoria
Algunos procesos históricos y hechos concretos del ayer, inevitablemente propician la reflexión en torno a la memoria de la infamia, la cual contiene recuerdos dolorosos y traumáticos del pasado, generalmente causados por los abusos que han cometido dictaduras civiles y militares, casus belli cometidos en las guerras y tragedias acontecidas durante alguna catástrofe natural; actos de exterminio y desaparición forzada perpetrados en el transcurso de invasiones, conquistas y periodos de colonización; también, daños físicos, mentales y psicológicos, tras la imposición de dogmas indiscutibles promovidos por ideologías, religiones y formas varias de fundamentalismo.
¿Cómo evitar que se repitan los actos de memoria trágica y por qué es útil aprender de éste tipo de laceraciones? Claramente, es menester no olvidar y aún rememorar la vida, obra y destino de aquellos caídos. Reconstruir la historia de toda tragedia humana, de sitios y hábitats depredados y de los espacios que guarden una memoria no ejemplar, forma parte de la tarea educativa e implica la puesta en valor del patrimonio histórico, cultural y natural.
Es evidente que la gestión de museos y de sitios de memoria, representan modelos idóneos para consagrar vestigios documentales e historicidades de espacios en donde se llevaron al cabo todo tipo de atrocidades cuyo fin, de principio, fue el de acallar a las voces críticas, pensantes y humanas de cada proceso y momento. Identificar las formas distintas de control a manos de los poderosos y cómo llevaron al cabo sus propósitos a través de cipayos interesados o sicarios a sueldo, nos proporciona información sumamente eficaz, no sólo para estructurar al pensamiento crítico sino también para evitar que seamos víctimas de prácticas de manipulación, engaño y despojo, amén de la pérdida de cualquiera etapa de la vida o de la vida misma.
Tragedia y esperanza
La tragedia griega, como forma literaria perfectamente definida hace más de dos mil años por Aristóteles, precisamente surge como una estructura de la poética que ha servido de catarsis a las sociedades cuyos valores éticos, morales y humanos son incompatibles con los actos que realizan algunos hombres que se creen superiores a los dioses, pero incapaces de escapar a su propio destino. Es así que la tragedia escrita ha permanecido vigente hasta nuestros días como una forma de educación humana frente a los problemas de una sociedad que mediante la conciencia y la unión logra superar muchos de los abusos que han cometido los seres enfermos de poder. Todas las grandes civilizaciones de la historia han utilizado mitos y realidades para hacer que sus pueblos comprendan la importancia social de la ética, del respeto y del honor a fin de evitar que la tragedia arroje nuevas víctimas y más despojos.
En términos de poética aristotélica, filosofía platónica, religión y de derecho en Atenas, hay un concepto que ilustra de manera espléndida, cómo el deseo irracional de placer doblega a la razón humana y la transforma en un impulso dominante que arrastra al alma hacia el exceso: Hýbris, es el nombre de la diosa menor griega que personifica a la insolencia y la arrogancia, falta de moderación, henchida de orgullo y temeridad, transgresora violenta y dada al ultraje en general. La hýbris, como concepto en general se encuentra plasmado de manera nítida en otros personajes y en obras como Prometeo encadenado de Esquilo, en el mito clásico de Ícaro y Dédalo, escrita por el poeta romano Ovidio; en la obra de Homero (La Iliada, La Odisea...), en la Biblia, en los preceptos de derecho griego, verbigracia.
En éste sentido, el rescate de la memoria oscura, la puesta en valor del patrimonio cultural intangible resultado de los hechos trágicos, representa una especie de justicia poética parra las víctimas. En términos de mitología griega, aparece la figura de la diosa Némesis, enemiga de los poderosos, provista del juicio equilibrado y de los valores de lo justo ante los excesos de la soberbia y la vanidad de los seres humanos que se creen dioses, capturados por la hýbris.
Conceptualmente, la némesis nos ofrece la oportunidad de promover justicia poética a las víctimas de actos causados por la mente enferma de algunos poderosos. El modelo de rescate de la memoria trágica plantea una forma símil a la némesis, cuya justicia poética la ejerce mediante el golpe de destino para equilibrar a una mala acción pasada, repartiendo castigo y retribución, para demostrar que ningún mortal debe creerse superior a los dioses ante para mantener el orden en el mundo. He aquí la esperanza y el consuelo.
La construcción de los espacios de memoria
La sociedad civil organizada, por iniciativa propia, ha asumido la tarea de promover los actos de justicia correspondientes en muchos de los casos, prácticamente en todos los países del mundo. El rescate de la memoria trágica ha sido también política de Estado. El Estado ha erigido con mayor facilidad, museos de sitio, memoriales y monumentos escultóricos o pictóricos. Es cierto que la sociedad civil y algunos gobiernos han gestionado conjuntamente la preservación de la memoria de los hechos trágicos. Sin embargo hay otros Estados que sistemáticamente han negado el sucedido del abuso de poder sobre la sociedad, incluso han llegado a tergiversar y a justificar hechos de violencia y exterminio, argumentando causas "nobles" de "salvación" y "progreso".
Los espacios de memoria exponen cómo los hombres y grupos humanos de poder han planeado e instrumentado abusos, el por qué y el para qué. Muchas veces, los actos de abuso de poder quedaron impunes, pese a las incontables víctimas. En muchos procesos de rescate de la memora trágica, el Estado correspondiente se ha adherido a gestionar la apertura de espacios museísticos que resguardan archivos documentales de los hechos, interpretaciones museográficas de los mismos y actividades educativas para dar a conocer el abuso y la tragedia que el poder de control ha ejercido. Aunque nada de esto será nunca suficiente, servirá para evitar la reproducción de conductas sumisas o aberrantes y la implementación ingenierías sociales discretas, graduales, pero igual de dañinas e infames.
La UNESCO estima que actualmente hay alrededor de 95 mil museos en el mundo, sin embargo no se tiene registro de cuántos sitios de memoria han sido gestionados. El Centro Nacional de Memoria Histórica (MNMH) del gobierno de Colombia destaca la labor de 6 museos para no olvidar las guerras en el mundo:
1 Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. Chile (http://www.museodelamemoria.cl).
2 Espacio Memoria y Derechos Humanos. Argentina (http://www.espaciomemoria.ar/).
3 Hiroshima Peace Memorial Museum. Japón (http://www.pcf.city.hiroshima).
4 Museo del Apartheid. Sudáfrica (http://www.apartheidmuseum.org).
5 Yad Vashem. Complejo de museos del Holocausto. Israel (http://www.yadvashem.org).
6 El Museo del Genocidio Armenio. Armenia. (http://www.genocide-museum.am/eng/).
Consideramos oportuno comentar que hay otros varios museos y memoriales que nos recuerdan lo que el hombre ha llegado a perpetrar en su afán de legitimar la propia superioridad, por hacerse de los recursos naturales y territorios, mediante acciones de dominio, basadas en retóricas ligadas al destino que les han reservado los representantes del cielo en la tierra a los seres superiores.
Identificamos a varias teorías que han justificado invasiones sangrientas como medio pasajero para conseguir los fines últimos de apropiación:
La teoría del "derecho divino", convertida en documento legal, justificó siglos de apropiación, latrocinio y limpieza étnica. Autoría del papa Alejandro VI (cuyo nombre secular era Rodrigo de Borja o Borgia), a petición de los reyes católicos, Isabel I de Castilla y de Fernando II de Aragón, denominada Las bulas Alejandrinas.
El "destino manifiesto" norteamericano cuya visión se basa en la obra La gran nación del futuro de John L. O'Sullivan, proporcionó leit motiv propagandístico a los Estados Unidos de Norte América, como creencia que dio mandato divino para expandirse por todo el continente de América. https://www.britannica.com/event/Manifest-Destiny
Las leyes del crecimiento espacial de los Estados. Una contribución a La Geografía Política científica, de Friedrich Ratzel, fue la obra base que utilizó Carl Haushofer para proporcionar argumentos teóricos a Adolf Hitler, quien hizo suya la idea del "espacio vital" en su monstruosa obra escrita.
1 Invasión: Alianzas locales, terrorismo, exterminios, destrucción de la arquitectura, satanización de la cultura y religión locales.
2 Conquista: Dominio militar, apropiación "legal" de la tierra, explotación económica, reemplazo de las lenguas locales, propaganda religiosa y mestizaje.
3 Colonización: Imposición de reglas, costumbres, arquitectura, religión y lengua. Monopolio comercial y conversión a otra religión. Juicios sumarios.
4 Integración: Consolidación de instituciones de gobierno y acceso "igualitario" a los beneficios del progreso, a los derechos y a las obligaciones. Olvido y reescritura de la historia. Estratificación de las clases sociales. Glorificación del intervencionismo.
Es prudente examinar, sin ser exhaustivo, al Museo de Evidencias de los Crímenes de la Unidad N.º 731, que está en el distrito de Pingfang, ubicado a 20 kilómetros de Harbin, en China. Una historia inenarrable que aconteció durante los años 30 y 40 del siglo XX. Una historia que aún hoy continúa siendo censurada en el occidente político. Entre las pocas fuentes que han logrado sortear el acallamiento de ésta memoria trágica, destacan los contenidos publicados por la Fundación del Patrimonio Atómico (https://ahf.nuclearmuseum.org/).
En el artículo Unit 731, publicado en la página electrónica de Atomic Heritage Foundation, Avani Sihra nos informa de un caso poco conocido:
"Entre las décadas de 1930 y 1940, el Imperio japonés cometió atrocidades en toda Asia, como la Masacre de Nankín. Los crímenes alemanes, como los experimentos médicos con seres humanos en campos de concentración, suelen recibir más atención que los crímenes de lesa humanidad cometidos por Japón, debido a la mayor cantidad de investigaciones realizadas y al estudio que han dedicado más historiadores a analizar estos horribles actos. Sin embargo, los japoneses también participaron en experimentos médicos con seres humanos a través de un proyecto secreto llamado Unidad 731.¨
(https://ahf.nuclearmuseum.org/ahf/history/unit-731/)
Tras el final de la Gran Guerra Patria (Segunda Guerra Mundial), los trabajadores de la Unidad 731 destruyeron gran parte de las pruebas de los experimentos que realizaban los científicos utilizando una amplia gama de soluciones biológicas. El gobierno Nipón tardó décadas en aceptar los hechos, prosigue Avani Sihra:.
"No reconoció la atrocidad hasta 1988, e incluso entonces, no pidió disculpas por lo sucedido. El proyecto era altamente secreto y gran parte de las pruebas habían sido destruidas; además, los funcionarios gubernamentales que estaban al tanto de lo ocurrido en la Unidad 731 no lo hicieron público. Debido a esta falta de reconocimiento, el gobierno chino se encargó de difundir la información sobre las atrocidades. En 1982, estableció un museo en el mismo lugar donde operó la Unidad 731 durante la guerra..¨.
(https://ahf.nuclearmuseum.org/ahf/history/unit-731/)
El MNMH pone en relieve cuál es la función fundamental:
"...construir un relato que le permita no solo a las víctimas, sino a la sociedad en general, saber qué pasó y entender por qué ha pasado lo que ha pasado. Un espacio donde la sociedad colombiana pueda enfocar su labor en transformar la historia de violencia en una historia de paz y se interrogue sobre su compromiso como ciudadanos en la transformación de esa historia de violencia¨.
Martha Nubia Bello, directora del Museo Nacional de la Memoria, del Centro Nacional de Memoria Histórica. https://centrodememoriahistorica.gov.co/7-museos-para-no-olvidar-las-guerras-en-el-mundo/
El sitio virtual Memorias situadas, que produce el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos (CIPDH), con el apoyo de la UNESCO y que funciona como organismo descentralizado del Poder Ejecutivo Federal de Argentina (https://www.cipdh.gob.ar/memorias-situadas/los-lugares/), nos ofrece un panorama tipológico integrado bajo las siguientes categorías:
A) Archivo.
B) Inmaterial.
C) Monumento.
D) Museo.
E) Patrimonio artístico.
F) Sitios.
También propone una división temática compuesta por los tópicos, a continuación:
G) Esclavitud.
H) Violencia contra las mujeres y diversidades sexuales.
I) Genocidio y crímenes masivos.
J) Conflictos armados.
K) Persecución política.
Delimitaciones conceptuales
El reto es comprender cómo opera en la realidad un término de carácter negativo, ligado al patrimonio histórico local, nacional o mundial, en función de algún fenómeno, planeado, desfavorable al ser humano, a su entorno cultural y natural. Si lo que queda es una circunstancia empobrecida, algún trauma físico o psíquico, un territorio devastado, saqueado o provisto de una historicidad oscura, si ha sido demolida la arquitectura, si mediante prohibición han desaparecido lenguas, modos de vida y aún pensamientos propios de algún pueblo, estamos hablando de una memoria negativa que debe documentarse para conocimiento de las próximas sociedades.
La memoria de hechos funestos, como patrimonio intangible, debe ser integrada en un corpus documental emanado de algún proceso histórico dañino. Un archivo de ésta naturaleza es digno de ser rescatado, catalogado y conservado en el tiempo para su difusión futura, a fin de que las generaciones venideras puedan identificarlo y evitar así que los hechos oscuros sucedan nuevamente o terminen en el olvido.
Es imperativo saber que pese a los múltiples ejemplos de procesos técnicos para preservar y difundir los hechos negativos del pasado, sigue habiendo todo tipo de justificaciones para llevar a cabo actos de colonización, imposición y exterminio; narrativas varias se usan para justificar los hechos concretos: "civilizar a pueblos enteros", "librarlos del comunismo", "alejarlos de la idolatría", "guiarlos por el camino del progreso", "gestionar de manera adecuada sus recursos naturales", "regular su reproducción", "evitar la sobrepoblación", etcétera. Como argumentos para llevar al cabo procesos de conquista y colonización se han utilizado ideas religiosas e instrumentado políticas insertas en una ingeniería social cuyo cometido es el dominio territorial, espiritual y cognitivo, así como tácticas de psicología inversa, propaganda, falsas banderas, terrorismo, coerción, chantaje, supremacismo racial o étnico, dicotomías, problemas propiciados, nacionalismos, guerras frías y control de medios de comunicación.
Tal panorama de acciones se han llevado al cabo con el único fin de poseer el poder político y el control de los recursos naturales generadores de riqueza. Tras agotarse las fuentes de riqueza, el control social deja de tener importancia. Lo único que queda es la memoria negativa u obscura, carente de valores estéticos pero poseedora de un valor excepcional para la humanidad, un desengaño con capacidad de prevenir.
El patrimonio cultural y natural, tangible y material, inmaterial y efímero, adquiere mayor complejidad al sustentarse en una memoria oscura desprovista de belleza original o excepcionalidad artística. Pasa a formar parte de los anales de la infamia. Para la UNESCO, los sitios de memoria poseen valor universal excepcional porque trascienden las fronteras nacionales y por ende pertenecen a la humanidad. Además, los sitios de memoria ayudan a mantener viva la huella de acontecimientos históricos, tanto positivos como negativos. Los sitios de memoria sirven para aprender y reflexionar.
Algunos autores han dilucidado términos que tratan de acercarse a un concepto adecuado que denomine a ese otro tipo de patrimonio "incómodo", "disruptivo", "en disputa" o "en conflictivo". Las distintas reflexiones que se han emprendido a partir de los primeros años del siglo XXI, nos permiten repensar, discutir y ampliar el marco conceptual que rodea a la categoría de patrimonio cultural. Las contribuciones de autores varios muestran vertientes de análisis e interpretación de interés. Se trata de una categoría abierta, diría el filósofo español Gustavo Bueno, en su obra Teoría del cierre categorial.
Los sitios de memoria, vistos como patrimonio histórico (sea positivo, por sus cualidades estéticas y valores universales o negativo debido a que sirvieron como espacios en los que se cometieron actos de agresión, explotación y exterminio en contra de seres humanos, son hoy una manera de legar a las generaciones futuras la posibilidad de evitar colonialismos y formas irracionales de convivencia. También una forma de dignificar a las víctimas.
Todos los procesos coloniales no solamente se han ejecutado mediante la práctica de exterminio de los pueblos, sino también a través de acciones concretas de desaparición de su cultura (costumbres, lenguajes, religiones, arquitectura, arte, conocimientos, saberes, costumbres...) Incluso el mestizaje ha sido una forma de conquista y colonización de pueblos, territorios y culturas, una forma que conduce al dominio socio-político y a la implantación de la supremacía racial.
El hegemón impone sus ideas y devasta los patrimonios culturales y naturales, borra la identidad de los pueblos, impone sus leyes, arguye las bondades de civilizar, educar y guiar la vida espiritual de los "salvajes" . Actúa en territorios que tratan de preservar su historia, resisten, mueren y al final se transforman en la minoría dominada, transculturalizada y despojada de sus valores originales, de su lengua, de sus creencias y de su memoria.
En contraposición, se encuentran en vigor acuerdos suscritos desde la época de la extinta Liga de las Naciones, que precedió a la Organización de las Naciones Unidas. Nos referimos al Protocolo de Ginebra de 1925, documento que en su origen fue firmado por 38 países y que actualmente suscriben 80 Estados soberanos, adheridos a los 4 protocolos adicionales al año de 2005. Sin embargo han sido 196 Estados los que han alcanzado participación de carácter universal.
Francia fue el primer firmante en ratificar el tratado, el 10 de mayo de 1926. El Salvador, el último signatario en ratificarlo, lo hizo el 26 de febrero de 2008. Hasta abril de 2021, 146 Estados han ratificado, se han adherido o han sucedido al Protocolo (https://treaties.unoda.org/t/1925), el más reciente fue Colombia el 24 de noviembre de 2015.
De la historia del siglo XX conocemos la trayectoria experimental e infame que practicó "el ángel de la muerte", Josef Mengele con prisioneros judíos, gitanos y comunistas, pero se conoce poco de la experimentación que hizo otro criminal de guerra, el doctor Shirō Ishii, en el marco de la Segunda Guerra Sino-japonesa (1937-1945). Sin embargo, la lista de sucesos que pueden considerarse memoria obscura, acabaría con la reputación democrática de muchas naciones que a lo largo de los últimos 500 años han perpetrado acciones de exterminio de humanos y de devastación de culturas y recursos naturales.
Recientemente, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó una resolución que califica la trata transatlántica de esclavos y la esclavitud racializada de africanos como "el crimen de lesa humanidad más grave" de la historia. En su comunicado, la ONU detalla que la iniciativa fue presentada por una coalición de 60 países africanos, caribeños y latinoamericanos. En ella, reconoce que este sistema de explotación, que se prolongó durante más de cuatro siglos, constituye una violación del derecho internacional que no prescribe y que sus consecuencias siguen afectando a millones de personas en todo el mundo.
"...los delitos relacionados con la trata de africanos esclavizados y la esclavitud racializada de africanos no están sujetos a prescripción..."
(https://news.un.org/es/story/2026/03/1541279)
La ONU exhorta a los Estados miembros a entablar "un diálogo inclusivo y de buena fe en materia de justicia reparadora", que incluya:
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Una disculpa plena y formal.
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Medidas de restitución, indemnización, rehabilitación y satisfacción.
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Garantías de no repetición.
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Modificaciones de leyes, programas y servicios para combatir el racismo y la discriminación sistémica.
La resolución, emitida en el mes de marzo de 2026, recuerda los instrumentos legales que legitimaron esta atrocidad: desde las bulas papales de 1452 y 1455 que autorizaban la reducción de africanos a "esclavitud perpetua", hasta el Código de Esclavos de Barbados de 1661 y el Código Negro francés de 1685, que definían jurídicamente a los africanos esclavizados como "bienes muebles". También menciona el principio legal de partus sequitur ventrem ("lo que nace sigue al vientre"), adoptado en Virginia en 1662, que estableció que la condición de esclavo se heredaba biológicamente a través de las madres africanas.
Memoria, resistencia y sanación
Azir Osmanovic, curador del Centro Memorial de Srebrenica asegura que la negación es la última etapa del genocidio. Srebrenica es una ciudad y municipio en el este de Bosnia y Herzegovina, recordada por el genocidio de julio de 1995, donde el ejército serbobosnio asesinó a más de 8 mil hombres y niños musulmanes.
“Según la definición, la negación es la última etapa del genocidio. Desgraciadamente, en Bosnia podemos hablar ahora incluso de una etapa más: la glorificación de los criminales de guerra”.
(https://news.un.org/es/story/2026/07/1541665)
El siglo XX, pletórico de guerras basadas en supremacismos y derecho al "espacio vital", ha mostrado un relativo avance de conciencia, sobre todo en materia de derechos humanos y de nomenclatura talasocrática, así como de normas éticas y morales para la guerra. Sin embargo, ninguna "guerra justa" es justa ni justificable. Recordemos que con la ocupación del nuevo continente a manos de la Corona española, en el siglo XVI se dictaron justificaciones emanadas del "derecho divino" para la invasión, apropiación, explotación de territorios y de poblaciones distantes y ajenas, poblaciones americanas que siguen en resistencia o bajo el influjo de una disforia de clase, producto del mestizaje bondadoso, de la imposición arbitraria del gentilicio de "indio", de la imposición del sistema de castas, de la incomprensión de la ideografía Maya, Tolteca, Olmeca, Teotihuacana... , de haber borrado de nuestra memoria a las lenguas originarias como el náhuatl o alguna otro idioma de los 560 que se niegan a morir. Muchos mexicanos, hoy no lo recuerdan o no lo saben, pero, el historicidio llegó en barco.
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Museos en línea

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A revisión el concepto de museo
El concepto de museo ha sido delimitado por especialistas en la materia, pues no todo lo que se exhibe de manera organizada puede considerarse como museo.
Será en el año 2019, durante la Conferencia General del ICOM, a celebrarse en Kioto, cuando el Comité proponga una definición revisada del concepto de museo.

Enlaces externos de interés
Códigos, conceptos y discusiones


